Lo primero que llama la atención del Hotel Ritz de Madrid es que realmente parece un palacete, pero lo cierto es que es un palacete, se trata de uno de los edificios de estilo barroco mejor conservados, incluso en sus interiores, es por ello que en el hotel se respira el lujo de antes, el lujo de las grandes estrellas.

Y todo ello en el llamado triangulo de oro, donde a pocos pasos encontramos todas las atracciones turísticas de la ciudad.

Este hotel en realidad corresponde a un capricho, es uno de los muchos caprichos de la Monarquía en forma de edificios, así en 1910, por expreso deseo del Rey Español Alfonso XIII, este hotel fue creado, siendo rápidamente tomado por las personalidades de la época como un lugar para todas las celebridades que pasaban por la ciudad.

Probablemente no sea un hotel donde uno va solamente para ir de turismo, todo o contrarío, este hotel se vive, en este hotel se puede vivir la historia de España y de todas aquellas personalidades importantes de la época que todos, absolutamente todos, pasaron por este hotel.

Hasta el día de hoy, es el punto de reunión de la clase alta madrileña donde van, desde tomar el té, hasta cenar, eso sí, teniendo en cuenta que se necesita un riguroso código de vestir, en otro caso, serás invitado a abandonar el lugar.